“Dar es amar,
dar prodigiosamente
por cada gota de agua
devolver un torrente…”
-Miguel A. Asturias- CAUDAL
Un buen día, LuLu (de gran corazón), estaba en su habitación cuando escuchó el llorar de un cachorrito. Apresurada fue a la guardería que está al lado de su casa y les preguntó por el perrito que lloraba. Una educadora -poco humanitaria- le dijo que era de ella y que estaba en la azotea. LuLu subió y vio una pequeña caja cerrada con un hoyito y seguía el continuo llorar del perrito. LuLu reclamó a la educadora que abriera la caja; en ese instante un rayo de luz entró en las pequeñas e ingenuas retinas de la cachorrita. Al lado de esta caja había otra con las mismas características. También fue descubierta otra perrita. LuLu le dijo a la doñita que iban a quedarse en su casa y cuando se fuera le tocara para recogerlas, y así no estarían encerradas en la azotea sin comida ni agua.
Y así fue: LuLu se las llevó a su dormitorio; les puso comida, agua y una mantita para que se echaran. Pasadas las horas laborales, Gabos llegó a casa de su amada LuLu. Ésta le platicó la infortunada historia de las perritas y se las presentó. Ambos regresaron a la guardería con las perritas para devolverlas. LuLu le hizo prometer a una de las educadoras que la perrita que se iba a llevar la atendiera con mucho cariño, espacio, comida y salud. Y a mitad de la plática surgió que la otra perrita no tenía hogar asignado aún, entonces LuLu le sugirió a Gabos que él se la quedara para su casa, pues éste ya tenía muchas, pero muchas ganas de tener una cachorrita. Gabos pensó para sus adentros, en una fracción de segundo, las posibilidades de que esto sucediera. Inmediatamente, Gabos se dio cuenta que en el momento parecía imposible llevar a cabo la acción humanitaria (tanto para el perro como para él mismo). LuLu le dijo a la educadora que ella se la quedaba para buscarle un buen y merecido hogar. La educadora, con o sin autoridad sobre el tema, accedió.
Pasados unos minutos, LuLu dejó a la pequeña perrita en brazos de Gabos, mientras ella hacía las llamadas para encontrarle una familia adecuada. Surgió una buena oportunidad: una señora de la tercera edad con una hija con deficiencias en sus capacidades mentales. La señora es amiga de la familia de LuLu y confiaba mucho en ella. Esa misma noche, la señora en cuestión fue a recoger a la indefensa cachorrita. LuLu le hizo prometer a la señora y amiga que la cuidara mucho y que le diera mucho amor. Y cualquier inconveniente, que se la regresara.
Pasó casi un mes. La señora llamó a LuLu y le explicó que no podía quedarse más con la perrita debido a la ajetreada labor de cuidar a su hija. LuLu le comentó esto a Gabos y ambos emprendieron nuevamente un pequeño viaje para recoger al can. Y así fue: llegaron por la perrita que habían visto hacía un mes. Ésta los saludo como si los conociera de toda la vida, a fin de cuentas LuLu la salvó de lo que probablemente era un destino poco fortuito. Estuvieron con ella unos minutos y después, a encontrarle hogar. Durante el camino de regreso a casa, LuLu insistió a Gabos quedársela; hablar con su papá y resolver las diferencias para poder tener una mascota. Gabos no dejó nunca la esperanza a un lado y el tema le siguió dando vueltas toda la tarde… Gabos, sin decir palabra alguna a LuLu, se quedó pensando en las pláticas previas que había tenido con su familia y el esfuerzo sobrehumano que su hermano había hecho como labor de convencimiento… callado, pensativo, como quien espera a su otra mitad en medio de una estación de tren.
Y llegó el momento: Gabos estaba ahora convencido que esa misma perrita que había cargado en brazos un mes atrás, había regresado a él por una cuestión, sea destino o sea suerte de haber cruzado caminos (tanto del perro, como de él mismo). Gabos habló con su papá: le ‘exageró’ un poco la situación, sin omitir detalle en la historia de la perrita, pero sin aumentar desgracias. El papá de Gabos (de gran corazón), accedió sonriente a la propuesta: esa misma noche la perrita se quedaría a dormir en casa para conocer a la familia.
Gabos le contó esto a su familia, incluída su amada LuLu, todos y sobretodo ellos dos, se emocionaron mucho. Ahora las posibilidades de hacer un sueño realidad se estaban materializando.
Y llegó la noche. El papá de Gabos conoció a la pequeña perrita: su sincera sonrisa y la satisfacción de hacer feliz a su hijo una vez más, fueron razón suficiente para darle la merecida bienvenida al nuevo miembro de la familia. Ahora había uno más en esa casa; que más que casa es un hogar.
La perrita llevará por nombre Hostia. Y tanto ella, como LuLu, Gabos y el resto de la familia, son verdaderamente afortunados de tenerse los unos a los otros… hasta que la carnaza los separe…

Y seguro que estará más consentida que El Rey Midas…
¡Felicidades!
Van a ver como no se van a arrepentir de esta buena acción con Hostia; es un nuevo miembro de la familia y te vas a asombrar de lo inteligentes que son. Enséñale a dar la mano (y cuando te la dé, dale una croquetita de recompensa); a que se siente (y cuando lo haga, le das una croquetita); a que se pare en dos patas ( y cuando lo haga, le das una croquetita); etc., etc.; fíjate como le encantan las caricias en la panza. No se te olvide estar al tanto de sus vacunas y desparasitaciones. Enhorabuena.
Utsssss… qué grande, Hostia.
De más está decirte como te cambia la vida un perro… felicidades para todos, disfruten a la pequeña y recuerden que aunque -con seguridad-habrá daños colaterales con su llegada, las satisfacciones y su amor sincero e incondicional serán por mucho superiores a los destrozos.
Recomendación seria: Aléjale los cables del Wii, XBox, PS… parece que los cachorros de esta época sienten una incontrolable debilidad por destruir las consolas de videojuegos.
Ya veeeeees? fue más pronto de lo que creíste!! y valió la pena xq esta reeeeee chula la condenada. Hoy mismo iré a verla, yupi
Millones de besos!!
LA MEJOR FORMA DE EMPEZAR EL AÑO GABITOS, PORFIN TENEMOS A HOSTIA Y NUNCA NUNCA SE VAN A ARREPENTIR DE HABERLA ADOPTADO. HACER FELIZ A UN PERRITO ES LA MAYOR SATISFACCIÓN DEL MUNDO. LA VAMOS A EDUCAR MUY BIEN Y A QUERER MUUUUUUUCHO.
MUA
LA PERRA MAS BONITA DEL MUNDO DESPUES DE DANA FAUSTINA!!!!!!
¡Bienvenida Hostia!
Valió la pena la espera…jejejeje