
Nota: Sigue leyendo si eres mayor de 18 años o bien, si estás acompañado de un adulto. Y si eres adulto, no sigas leyendo si no te gustan las malas palabras (que de malas no tienen un carajo).
Fito me hizo pensar cuando preguntó: ¿En cuántos idiomas le puedes mentar la madre a alguien? Y el otro día mientras avanzaban las horas de una pesada jornada, me di cuenta de cuánto te puedes desahogar al pronunciar palabras altisonantes, tienen de verdad un poder curativo inimaginable.
-¡Chinga a tu madre!- le gritaba un chofer de pesero a un policía por haber bloqueado una calle…
-¡Te pasas de pendejo!- me gritó un taxista al cometer la infracción de pasarme un semáforo en rojo.
-¡Pinche bola de ineptos!- le dijo un cliente a uno del personal de una conocida compañía telefónica de nuestro país.
-¿Qué chingados me ves pendejo? Así nací… -Pensé para mis adentros cuando un adolescente me miraba altaneramente en un alto. (¿Por qué chingados la gente te ve feo en los semáforos?)
-¡Pinche chamaco chingador váyase a jugar pa’ allá!- Le dijo un señor a su nieto (supongo) que no dejaba de joder con la pelota…
Y de verdad, estos son sólo unos ejemplos que me surgieron a la mente en este instante. Yo por ejemplo, soy una persona mal hablada, me fascina decir groserías. Me encanta usarlas mientras conduzco (generalmente las digo en voz baja, tampoco se trata de provocar altercados en mitad del tráfico de un lunes).
Siempre que puedo, aplico una grosería. Me gusta recordar la frase de Gael García en Amores Perros: -tú a mi, me la pelas-. Cuando hay chance, la digo sin dudarlo.
En algún partido del legendario Versalles (mis coequiperos no me dejarán mentir) el árbitro me marcó una falta injusta en contra. -¡NO MAMES!- le dije al instante: terminé con tarjeta amarilla por el palabrerío con el colegiado. En efecto, salí perdiendo, pero el canijo arbitro no se fue limpio.
Ahora bien, se necesita responsabilidad ética para saber dónde, con quién y cuándo decir malas palabras, eso es un hecho. Pero un chiste, por ejemplo. Un chiste siempre tendrá una calidad humorística inigualable si dentro del diálogo existen dos o tres groserías bien acomodadas:
“Dos compadres borrachos en la cantina:
-Compa… ¿qué chingados hace viendo el fondo del vaso?
-Tsss… Le estoy viendo las nalgas al diablo…
-A ver, traiga pa’ acá el vaso… (se asoma al fondo del vaso y no ve nada) Naaa, pura verga compadre…
-¡Ah! Ton’s ya se volteó…”
Todos, o por lo menos la gran mayoría de los que van a leer este post, usan palabras fuertes a la hora de expresarse cuando están rodeados de gente de puritita confianza ¿o no?
Nota al pie: Puto el que lo lea… Chin chin al que no ponga al menos una grosería en sus comentarios. Si no piensas escribir groserías, no comentes. No se agüiten, es pa’l puro desahogo.
“Y que chingue a su madre el ingeniero…”
AHUEVOOOOOO!!!!
Y como estamos en confianza pues:
PUTOOOOO, EL QUE NO BRINQUE, EL QUE NO SALTE…
PUTOOOOOOO, EL QUE NO GRITE, HECHE DESMADRE…
ME GUSTA CHI CHI, ME GUSTA CHA CHA, YO QUIERO QUE ME DES QUE ME DES PAPAYA…
Estan dos vatos en una cantina cuando de pronto entra un borracho abriendo las puertas de un golpe, y señalando hacia el lado derecho grita -De aca hasta aca son todos putos!. y señalando el lado izquierdo dice: -Y de aca hasta aca chingan a su madre!. y se va…… los vatos estos se quedan viendo entre ellos sin saber ni que pedo.
Al dia siguiente pasa lo mismo, y uno de los weyes le dice al otro: -Este wey ya me cago, vas a ver que si mañana regresa me lo voy a chingar!.
Y si efectivamente al tercer dia el borracho regresa y entrando de golpe vuelve a gritar: De aca hasta aca son todos putos y de aca hasta aca chingan a su madre, y el vato se para y le dice: -Disculpeme señor pero yo no soy ningun puto!
y el borracho dice: -Ah no? pues entonces pase a chingar a su madre
Esto me paso de verdad y la neta es q ahora es una de mis groserias preferidas (xq igual q tu, digo maldiciones al x mayor) Estaba una vez hablando por teléfono y mi hermano me dice, ‘oye, dile q la porra lo saluda’ y yo, pensando que eso era bueno y hasta sorprendida x su amabilidad, pus pasé el recado…
Así queeeeeeeeeeeee: La porra los saluda (fi, fi, fi, fi fiiiiiiiiiiiiiiiiii) jijijiji
Ni modo, ya lo leí y me reí.
A tu Tío Carlos, cuando le mentaban la adre les contestaba muy firme, serio y tajante: “¡NO QUIERO!”.
Lo siento, tu abuela Gelita nos amenazaba con quemarnos la boca con un cerillo (y lo prendía) y nosotros le rogábamos, llorando, muertos de miedo, que no lo hiciera y entonces nos hacía prometerle que nunca más las diríamos. Aún así, a mi hermano se le salían, de vez en cuando porque era muy corajudo, y yo luego luego lo acusaba con mi madre diciéndole: “…machita, mi hermano dijo ´pendejo´, ¿verdad que si dice ´pendejo´ Los Reyes Magos no le van a traer regalos?, y mi madre (ocupada en sus qué haceres) me contestaba que así era, en efecto, que a los niños mal hablados Los Reyes Magos no les llevaban juguetes. Entonces yo le decía a mi hermano (que había corrido tras de mí, para solicitarme que no lo acusara con nuestra madre) “…¿ya ves, Carlitos, ya no digas ´pendejo´, porque si dices ´pendejo´ no te van a traer nada Los Reyes Magos”.
A lo que voy es que se me hizo hábito no decir malas palabras, aunque me las sé todas, pero, aún cuando sea en chistes, me dá mucho trabajo decirlas.
Tu abuelo Luis me dijo: “…hijo, fórmate buenos hábitos porque después estos te formarán a tí”. Pero como tú dices: decir maldiciones son pa´l puro desahogo. Besitos. Hasta la próxima.
Hay una de por estos lares que me gusta mucho por ser taaaaaan gráfica, me cae que si me relaja… y dice así:
¡QUE TE DEN POR CULO!
Otra cosa, otra cosa!! A mi también me encanta usar la de ‘Amores Perros’, casi diario la dedico. Cuando manejo me EN LO QUE CE verlos con cara de: neta estas bieeeeen estúpido y decir: Ten madre, cabrón. También me ultra gusta mandar a la chin y la neta es q lo hago bien padre: Vas y re chin… a tu reputerrima ma… (Ayyy creo q si está bien feo verdad?) bueno…
cuando era chamaco, en el equipo de americano nos enseñaban canciones clásicas pero con la letra cambiada por groserías, por ejemplo, aquella de “con el pim pirim pim pim/con el pam param pam pam/el que no beba vino…”, etc., cambiaba a “con el pito de rintintin/con la verga de superman/el queee no mame chichi será un animal, será un animaaaaaaaaal”, o luego nos ponían a bailar entre chamacos al grito de ¡CALZOOOOOOOÓN DELICADO!, en vez de “danzón dedicado”, o imagínate a 40 escuincles de 12 años, trepados en un camión escolar, andando por el DF con las nalgas pelonas en las ventanas, cantando el himno de los HHH Cherokees de Culhuacán:
yyyyyyyyy, somos los pinches Cheroookees
una pinche bola de cabrones
y a donde quiera que vamos
en su madre, ensumadre les paramos
bolita de migajón
pedazo de pulmón
y un vaso de pus caliente para hacer, para hacer la digestión!!!!!!!
uffff cuántos pinches recuerdos…
les guste o no les guste, les cuadre o no les cuadre….”#$&%$/%(&)%)/(
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Güeeeeeeeeevooooooooooooossss!!!!!!!!!!!!!!!
Definitivamente al manejar es cuando se disfrutan más las “palabrotas” jaja, y cada vez que un Sr, Microbusero se me cierra, como es su costumbre, me sale del fondo de mi corazón un “Putoooooooo!!!!!!!!” , después de eso, mi dia es totalmente relajado…
esta bien cabron tu blog….
me encantan las palabrotas pero los putos percinados
se escaman de estas palabras… y hacen otras putas cosas peoras chinquen a mil….
la madre para el hp q escribe esas mierdas coja oficio hps de la changa conos de su madre hps