No le tengo miedo al destino; yo no creo en el destino. Creo en la suerte, y yo no le llamo suerte. ¿Que si todo empieza por una decisión? No lo sé. Quizá sólo se trate de una causalidad. Causa y efecto. Pero tampoco lo sé de cierto.
Lo que sí sé es que hasta el caos tiene su teoría. Porque no habría orden sin caos, ni cielo sin infierno, ni horizonte sin mar, ni fotografías sin rostros, ni secretos sin tortugas, ni corazones sin heridas, ni cine sin Chaplin, ni razón sin pellejo, ni distancia sin tus besos, ni Gabriel sin ti.
Lo que quiero decir es, ¿has escuchado hablar de la mariposa que agita sus alas en algún punto de la Tierra y provoca un huracán del otro lado del mundo? Pues eso. Un día a la Princesa Butterly se le ocurrió batir sus grandes alas… Y aún me quedan vestigios de ese huracán en forma de suspiros. Acción y reacción.
Y esto no estaba en los planes de ninguno de los dos. Y me seduce perderme en tus laberintos. Y tengo alma de tahúr. Y no sé apostar de otra forma: ¡doble o nada!
Ufff… este sí que me gustó y harto. Yo sí creo en la suerte (y sabes desde cuando? desde q vi Match Point) peeeero también creo que hay ‘algo’ como ya escrito, sólo es onda como de buscarlo y así.
Yo soy igual que tú, le apuesto a lo que quiero y con todo!! y no me puedo quejar, hasta ahorita siempre he ganado!!
Muuuuuaaaa!! Ya veeeeeeeeeeen
Es cierto todo eso de las fuerzas contrarias. Lo expresó Newton en sus leyes de la gravedad: “A toda acción corresponde una reacción igual y de sentido contrario”, F=(M*m)/r**2; el magnetísmo de la Tierra: polo Norte y polo Sur; lo mismo ocurre en los átomos, infinitesimalmente pequeños, que en nuestro Sistema Solar y entre las galaxias. Se mueven siguiendo un órden y desórden cósmico. Lo que pasa con nosotros es que para movernos necesitamos tomar decisiones: me quedo escribiendo aquí, o me voy a trabajar; según la que tome, serán las consecuencias que resulten. Dios me dió el libre albedrío de escoger lo que yo quiera. Él me va a amar igual haga lo que haga. Él también te ama a tí, hagas lo que hagas. Él ama a tus padres y hermanos y a toda su creación, hagan lo que hagan, se muevan como se muevan, resulte lo que resulte. Cuando yo era soltero era muy noviero, tenía mi “pegue”, y con las mamás de mis novias mucho más, me querían cazar para casarme con sus hijas; entonces, estando yo indeciso por cuál de todas ellas decidirme, le pregunté a tu abuelita: Mamá, ¿me podrías orientar acerca de cómo saber a quién de todas estas muchachas escoger para que sea mi esposa?, y me contestó que escogiera la que yo considerara que sería la mejor madre para mis hijos. Eso hice, porque nosotros únicamente estaremos en este mundo por cien años, a lo sumo, y los que se quedan aquí, para trascender, serán nuestros hijos, nietos y bisnietos y a ellos son a los que les deberemos dar el mejor ejemplo de comportamiento para subsistir felizmente; para enseñarles a que tengan paciencia con el comportamiento de los demás para con ellos, porque ellos también tienen el libre albedrío para escoger y que sepan aceptar las consecuencias de sus actos. A lo que voy es que para que exista amor entre dos personas, debe existir en los dos, no nada mas en una de ellas, y al casarse tiene que ser para toda la vida. Tu abuelo me aconsejó: “Hijo, el mejor regalo que puedes darle a tus hijas es: amar a tu esposa”. Así tú, de entre todas las muchachas que conoces, de las cuales algunas habrán sido tus novias, período en el cual se conocieron, se identificaron, se gustaron o no y rompieron su relación, quedando uno más herido que el (la) otro(a), y hacer de esos amores igual que al vino: “…vaciemos esta copa para que vengan vinos mejores”. Ánimo, no se me achicopale, mi querido Gabrielín, llene ese corazonzote de amores mejores. Pero eso sí te digo: una vez efectuada la elección y llevado a efecto el matrimonio que ya no haya marcha atrás (como dice tu papá: “…pa’tras, ni para tomar vuelo”). A luchar día a día, hora tras hora, minuto a minuto para que la relación se fortalezca con el tiempo. Entre los dos esta vida será mas placentera, más llevadera, muchísimas veces será difícil, pero recuerda que las penas entre dos se disminuyen a la mitad y las alegrías de los dos aumentarán al doble, tu alegría más la alegría de que el otro está alegre.
Ya pronto nos veremos (cuenta regresiva: 46 días), mientras tanto recibe fraternales besos y abrazos de quien tanto te quiere.
Este comentario, por alguna extraña razón me persigue y dice así:
“Cuando apenas era un jovencito mi mamá me decía: -mira hijito, busca amor, nada más que amor-. Le pregunté que cómo podría, saber lo que pasaría. Me miró, luego me sonrió. -No la busques- dijo -muy bonita, porque al paso del tiempo se le quita, busca amor, nada más que amor-.”
jejejeje…
¡arriba los huracanes que no afectan a las ciudades!
La apuesta por el todo y doble lo hace más emocionante, digo ¿que tanto es tantito?
Tampoco se si todo empiza por una decision, aunque la que tu tomaste me encanta!!!!!!!!!!
Aunque algunos le saquen a convertirse en damnificados, yo también estoy a favor de esos huracanes. ¿Qué mejor que una tormenta de ilusiones y amorrrrrrrrr?
¡Brindo por el caos y las apuestas a la alza! (Y por los ases debajo de la manga)
¡Salud!
Ingue su… ¡Salud!
Saluuuuuuuuuud!!! ya vente pa’ ca, niño
..wow, ¿¿fuerzas renovadas las tuyas?? Supongo que sí, yo también trataré de disfrutar más de esas ” casualidades” …
¿Qué tal va todo? ¿Sigues por Barna, mi ciudad maravilla?
Ya ven, jejejejejejeje! a verdauch! ya escribe cabrón!
Me dueeermooo!! jiji
Muuuaaaa!!
Ese efecto mariposa, lleva mas de dos meses sin cambiar, zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz
si debe ser, SERÁ.
y así pienso que suceden las cosas,
por algo pasa todo.