Una disculpa. El ajetreo del verano me ha traído de un lado a otro con muchos besos, mucho rock y sorpresas contrastantemente inigualables. He aquí el relato de una historia atrasada:
Casi parecía un día cualquiera. Me habló Marisa y me dijo que iba a comer con Carlos Reyes, un amigo de la familia que estaba de visita en la ciudad. Les dije que los alcanzaba. Me alisté y salí de casa. El cielo estaba despejado y había buena luz solar. Últimamente el clima ha estado dándonos largas para recibir el verano. Pero este día parecía casi normal y había sol.
Caminé hacia el metro. Aquí en Barcelona, desde hace ya tiempo, hay un proyecto para poner receptores de señal de los celulares en los túneles. Está súper chido, a veces tengo mejor recepción en el metro que en otros lados. Pues bien, Marisa me mandó un mensaje cambiando el lugar de la cita: ahora había que subir hasta el castillo de Montjuic. El castillo se encuentra en el punto más alto del monte que abraza la ciudad de Barcelona. Se hacía tarde… Llegué a Plaza España y decidí tomar un taxi para evitar mayor retraso. Alcé mi brazo derecho y un taxi con la luz verde en el toldo pasó de largo. -Me cago en los muertos- pensé. Volví a repetir la operación y una señora de buenos bigotes se detuvo: -¿A dónde vas guapo?- me preguntó. -Al otro lado del mundo- le dije sarcástico, detrás de mis gafas oscuras. Ella sonrió de mala gana y subió su ventanilla. Siguió su camino.
Alcé por tercera ocasión el brazo. Ahora un taxi se detuvo tres pasos adelante. Abrí la puerta trasera y me subí al automóvil.
-Vamos por favor al museo militar.
-¿Arriba, en Montjuic?
-Sí, por favor.
Empezamos a subir por las faldas del monte. Una calle serpenteada de doble sentido vehicular.
-Esas son las construcciones de los Juegos Olímpicos del 92- me dijo el amable taxista.
-Sí, esas ya las conocí (Yo había entrado por el otro lado, por el lado de la Torre de Calatrava, una torre de telecomunicación con un diseño mas acá)
-¿No habías estado de este lado?
-No, la verdad nunca me había tocado subir por acá.
-Vale… pues esa es una casa de cultura. Vale la pena si aún no la conoces. Y allá se ve la Torre de Calatrava, es de telecomunicaciones.
-Sí, esa sí la conozco. (Me di cuenta que el señor creyó que yo era un turista) De hecho yo vivo acá en BCN.
-Ah, qué bien. ¿Estudiando?
-Sí… (le iba a decir Cine, pero no tenía ganas de hablar de eso) estudiando. Pero no había subido por este lado a Montjuic y se acaban de ir unas amigas de BCN y seguro que les hubiera gustado conocer esto.
-¿Están viajando por Europa?
-Así es, estuvieron una semana en Barcelona y no se me ocurrió enseñarles este lugar porque no lo conocía. Les hubiera gustado…
-¿Y esa expresión amigo?
-¿Qué expresión?
-Esa… la que acabas de quitar. Mi espejo retrovisor habla más de lo que crees.
-Ah vaya… pues nada, que se ya se fue de Barcelona y la extraño.
-Y ahora que ya empieza a salir el sol se va… Les ha tocado nublado, supongo.
-Sí… y ahora que empieza a salir el sol se va -repetí distraído-
-Así que te visitó tu novia desde México…
-Mmm… No precisamente, teníamos algo de historia escrita hace tiempo. Pero ahora nos volvimos a encontrar y…
-Y te dejó esa expresión…
-¡JA! Exacto.
-¿Cuándo vuelves a México?
-En septiembre, pero…
-¡Puuuf!
-¡JA! Exacto.
-¿Y la vas a ver hasta septiembre?
-De hecho no, la voy a alcanzar en Italia unos días, para celebrar su cumpleaños. Después sí, hasta septiembre. Y por último, regreso acá un año más a terminar la escuela.
-¡Hostia!
-…
-¿Y cómo se llama?
-¿Yo? Gabriel
-No, ella…
-Ah ella… pues verás, ayer entré a un bar cerca de mi casa. Me senté en la barra y pedí una caña. El que sirve ahí es conocido mío y no tenía muchas ganas de regresar a casa aún. No hablamos mucho porque había gente y él tenía que atenderlos. Pero la caña me cayó del cielo, por el calor. En fin, le pedí el periódico y me encontré con un crucigrama sin contestar. Me llamó la atención la número 2: Horizontal, cinco letras, nombre de dama.
-Ya veo… ella es una dama y usté un caballero.
Para mi repetido infortunio llegamos a mi destino.
-No podemos subir por aquí, ya no dejan pasar autos, tendrá que subir caminando hasta el museo.
-Vale, no te preocupes. ¿Cuánto te debo?
-4 con 20
-Toma…
Y, mientras cogía el dinero, me dijo:
-Amigo, disfrute de esta ‘pinche’ vida y váyase a Italia con la mejor sonrisa que tenga y el mejor beso que guarde.
-Gracias caballero, un verdadero placer -le dije mientras no escondía mi sonrisa.
-A usté amigo.
Bajé del taxi. Miré hacia lo alto del monte, donde se veía una muralla que resguarda el castillo. Había que subir muchas escaleras atravesando una amplia zona verde. Me acerqué de nuevo al taxi y le di un ligero golpe en la ventanilla… El taxista bajó el vidrio y me miró a los ojos.
-Lucía. Se llama Lucía -le confesé-.
-Pues vuelva a ese bar y termine el crucigrama -me contestó antes de brindarme un guiño con el ojo-.
Me incorporé y volví a mirar la lejana y asoleada muralla. Empecé a subir las escaleras… casi parecía un día normal.
¡Descomunal! ¡Desorbitante! ¡Exageradamente extraordinario! ¡Bien valió la espera del siguiente post! ¡Qué manera jijo de la jujurria!
Sugiero una nueva sección en este blog, incluso dentro de ‘la bendita manía de contar’, que haga referencia a: ‘Diálogos de taxi’ o a ‘conductores que sacan la sopa’.
¡Con los dos que llevas tienes suficiente para darte cuenta que eso lo haces como nadie!
Con que elegancia la presentas, insisto, ¡es bárbaro!
‘Amigo, disfruta de esta ‘pinche’ vida carajo! ¡y alárgala! jeje
Diálogos con taxistas que sacan la sopa. ¿Acaso llevas una grabadora? o te acuerdas a pura memoria. Y ¿después?, te encontraste con Marisa y Carlos, supongo, ¿y qué pasó?. Sigue disfrutando el ´ahora´, el momento presente. Se feliz.
-Con respecto al ‘Hola, guapo’: Iuuuuyyyyyy!! quién te manda a estar tan guapo, amigo? jijiji!!
-Por lo otro: uuufff!! me gustó muchiiiiiiisimo!! esas historias de taxi están increibleees!! x eso te pregunté q si eran reales jiji!! es q en serio, son muy padres!! y el final… sin palabras. Sólo alcancé a escuchar los violines ‘tra la ra la raaaaaaaaaaa’
Un beso!!
no manches, qué bueno que por fin pudiste terminar ese chingado crucigrama! yo quiero ir a la escuela a donde van esos taxistas…
“Si alguna vez fui un ave de paso,
lo olvidé pa’ anidar en tus brazos.
Si alguna vez fui bello y fui bueno,
fue enredado en tu cuello y tu pelo.
Si alguna vez fui sabio en amores,
lo aprendí de tus labios cantores.
Si alguna vez amé,
si algún día
después de amar, amé,
fue por tu amor, ___ía”
Ay esos adiptongos!
Que buena historia señor egea .Es de esas muy bonitas pa imaginar , ojala sigas escribiendo de esas … ah ! y espero que tu Atletico Sn Pancho ya este en formaciòn .
“… váyase a Italia con la mejor sonrisa que tenga y el mejor beso que guarde”…guauuuuuuuu!, me pongo de pie!!!!
Aplausos!!!!!
se me enchina la piel cada que leo el penultimo parrafo, de verdad que bonita historia y lo que siguio fue mucho mejor. gracias…
llego tarde, pero sabe igual que si lo hubiera leído el mismo día.
gabo, me encanta,
me encanta
me encanta
:]
septiembre está a la vuelta de la esquina..
has oído instant love?
ya viste cashback?
(eso último es importante)