En efecto, me largué a la bella Roma sin siquiera escribir un renglón. Pero aquí estoy, desde la capital del antiguo Imperio haciendo un hueco en el paladar de la redacción (tssss… voy voy).
La última vez que había pisado esta ciudad la encontré decadente. Hasta me quisieron bolsear con el viejo truco del ‘yo te distraigo y mi compiche te atraca’. (Lo que no sabían los dulces romanos es que yo trabajé en el Zócalo Capitalino unos meses, y ya no me cuezo al primer hervor).
Pues bien, en esta ocasión Roma me ha recibido con lo brazos abiertos y hasta besos tronados. El río Tevere ha sido parte de una complicidad inimaginable. Ayer por ejemplo, regresaba al depa donde me estoy quedando, después de una noche de brindis a un costado del río. Y me quedé parado, solo, mirando el río, escuchando el pasar del agua y un par de pájaros que empezaban a despertarse. No pude evitarlo: me detuve por unos instantes a reconocer en dónde estaba y por qué. Miré al rededor una y otra vez, a veces me perdía entre el correr del agua y el ligero amanecer que ya empezaba a asomarse. Me sorprendió la cantidad de razones que pasaron por mi cabeza. Casi estuve a punto de asustarme de mi mismo, cuando sorpresivamente me eché a reír. Es decir, a sonreír. Me supe en un lugar distante de cualquiera de mis hogares, distante de culaquier miembro de mi familia; y sin embargo más cerca de todo. Entre una cosa y otra, me di cuenta de las razones por las que estaba en aquel lugar, en aquel instante. ¡Madres!
Me he dado cuenta en este último mes de cuánto he crecido. Es increíble saberme un paso más adelante cada día. Aunque desconozca casi por completo el ‘mañana’, me enorgullece enfocarme en el ‘ahora’. Duele crecer, pero al final vale la pena. No pienso tirar la toalla nunca. Me han educado para aguantar siempre un segundo más. Y hoy, lo sigo intentando.
Y como diría un viejo amigo: “… y que chingue a su madre el Ingeniero”.
Ahora a Roma no la encuentro tan decadente ¿Por qué será?
Me siento honrado de ser el primero en comentar tu (tan esperado, ansiosamente esperado) blog.
Que gusto me dió que te dieras cuenta del valor del “ahora”. Disfrutarlo con los cinco sentidos (las mujeres tienen seis, la intuición,…parecen brujas por como presienten las situaciones, como se imaginan las cosas,…¿será por aquello de “piensa mal y acertarás”?) lo hace todavía más pleno; es lo único de lo cual tenemos el control, a veces efímero, de lo que queremos hacer en nuestra vida, ya que existen mil y un distracciones que nos desvian de nuestro objetivo principal, pero que son necesarias, prioritarias, vitales, urgentes y hay que hacerlas para poder seguir en la lucha y nunca tirar la toalla. Si de los sucesos pasados ya no tenemos el control, de los del mañana menos, porque no sabemos ni siquiera si todavía estaremos aquí, dando lata, o mejor aún, dando amor.
Mi querido Gabrielín, me caigo gordo a mí mismo por querer darte clases de comportamiento a estas alturas, pero mi disculpa es que los seguimos considerando como niños. Ya sé que has crecido, que te sabes defender solo (la prueba está con que no te dejaste ´chamaquear´ por los romanos). Para nosotros (con nosotros, me refiero a tus papás y tus tios), nuestros hijos y sobrinos nunca crecerán (egoístamente queremos que nos necesiten, que les demos el mejor consejo, deseamos lo mejor para ustedes, que nunca sufran, etc.), y tendemos a sobreprotegerlos sin darnos cuenta del daño que les hacemos al no dejarlos volar por sus propios medios. Perdón, pués, por eso. Recibe un fraternal beso tronadote. Hasta la próxima.
Y sin necesidad de preguntar, es verdad entonces que “todos los caminos llevan a Roma”.
Bueno, olvidaste lo que te pasó en tu primera visita por esas tierra, te mordió un caballo!!!! y además, por saludarlo! esos eran otras épocas! en estos días nos cuentas que resultó de la tercera visita, además de los segundos de ensimismamiento al amanecer, digo, después de una mordida de caballo, un intento fallido de bolsearte, algo interesante debe de pasar, no nos dejes en ascuas! jeje
Y a diferencia de lo que comenta mi Tío, a los hermanos nos pasa cosas extrañas, como que a veces pensamos que somos de la misma edad y se nos olvida que eres “un par” de años más ‘cahaval’. Ahora por ejemplo, me siento aunque ‘más señor cada día’ dirías tú, el más peque de los tres. También creo que estoy rejuveneciendo….jejejejeje…. eso nadie lo va creer pero bueno, un chiste pa’ mi solito!
Besos de urgencia por conocer los detalles!
aaaaah, la bella roma..
la primera (y única vez) que la vi también la vi decadente…
ahora te leo y me dan ganas de quitarme esa impresión, pero ya sabes, pasará lo que tenga que pasar.. mientras tanto, a disfrutar del loco clima chilango, a ver lo más que se pueda a mi gente, a quitarme el miedo a hacerla de freelance y a seguir amando al merenguero que pasa los sábados y domingos por mi choza…
paco me regaló otros discos llenos de música suya.. a mí me pasa que creo que el soundtrack personal es MUUUUUUY PERSONAL como para andarlo publicando o regalando.. pero él me da su música y su tiempo como si fuera el último día de su vida.. al menos.. algo le podría aprender al buen paco.. vivir en serio, día a día…
ya viste kung fu panda?
le aprendí algo a oogwai (la tortuga)
(ya sabes; los yodas siempre son más elocuentes a la hora de compartir su sabiduría)
…
un beso, uno con mucho cariño
disfrute las italias.. vaya a florencia (a mí me gustó mucho)…
Sí, éste nos va a tener en ascuas! Bueno, todo sea por tener después más cosas qué contar….
Bueno… a Roma se le perdona todo con esos muchachones jiji
Mmmm… creo saber por que viste a Roma diferente, pilluelo
Cuéntanos máaaaaaaaaaaaaas por favor!!!
Aaay!! ahorita me acordé de ‘Vietato fumare’ y de ‘próxima estacioneeeeee…’ jiji
Millones de besooooooos!!
Pues yo solo puedo unirme a la moción: Efectivamente… ‘Que chingue a su madre il ingegnere’
Me duermo! jeje