Si bien la gente cercana me considera alguien de fiar, siempre he querido demostrar que soy una persona sincera. No me gustan los rodeos (nomás el de Santa Fé) así que generalmente intento ser claro y preciso.
Empezaré por ser sincero: soy nuevo en este mundo, en el de los blogs quiero decir; porque dicen por ahí que ya estoy bastante “caminadito”, y aunque mi edad dice lo contrario (22 años) siempre he sido seguidor de que: no son los años, sino el kilometraje. Y hay más de uno que apoya mi condición, de eso estoy seguro (¿o no Millet?).
¡Ah! Acabo de tocar lo que quería: Millet. Deben saber que él es un hombre verdaderamente importante en el pasar de mis días. Carlos Millet, Charlie pa’ los cuates (le fascina), ha sido parte de mis mejores amigos, pasando a ser parte incluso de mi familia, para después estacionarse en un selectivo círculo de hermanos. Ahora le quiero dedicar estas primeras palabras, porque él me ha acercado a tantas cosas admirables y de las que estoy realmente orgulloso. Gracias a él, comencé con mi afición por el mejor club de fútbol que existe sobre este planeta: FC Barcelona. Gracias a él me gusta el béisbol, gracias a él aprendí a admirar a los amigos más cercanos, gracias a él me aventé a ver The Sopranos, gracias a él estoy escribiendo ahora mismo.
Hoy precisamente le recordé a Millet lo importante que es para mi. Y me respondió: “neto guey, un día vamos a hacer algo trascendente en conjunto… sepa dios qué… pero algo”. Así que me pondré a trabajar para aportar esa parte que a mi me corresponde, mientras puedo ofrecer algo que es realmente trascendente para mí: la amistad, esa invaluable amistad que tanto nos ha subrayado El Padrino o Los Siete Samurai (soy gran admirador de estas dos películas, entre muchas, muchas otras). Por ti carnalito, un abrazo grande.
Chelito.
Pues luego de este homenaje tan significativo no puedo evitar que se me ponga la piel china y quererte aún más, jijo de la jijurria…. ya verás que tenemos muchas cosas aún por descubrir juntos y que ese pedazo de charco no hará más que unirnos más.
Pero q bonito chinga!!!! eso es amor!! coincido contigo, Millet es de esas personas q vale la pena conocer… con todo y sus rarezas y sus rabietas jajaja!! le debo algo muuuuy grande…. Tony Soprano!!! Los quiero a los doooos…
Tengo una amiga con la que sé que también haré algo trascendental algún día. La verdad es que con este homenaje sí que dan ganas de conocer a Millet, jeje.
Bueno te dejo que se me hace tarde, y necesito una “CHELA” !!
Salud!!
Honor a quien honor merece pues!
Salud hermanos!!!!!!
Yo también me uno al brindis por Millet y quisiera preguntar quien es “La Jijurria”, esa otra madre que te parió. Seguramente es la buena.
Besos. Soledad.
Me agrego a la opinion de ” honor a quien honor merece”, a pesar del tiempo de estar no tan juntos como acostumbrabamos, hay personas que no se olvidan sino al contrario se quedan pegadas en el corazon y millet es un tipo que aunque pasen los anhos no lo dejas de recordar!