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Uno+uno=tres

Si esta funciona, abriré una nueva categoría, mientras tanto nomás le hago a lo que viene siendo un ‘método experimental para chismosos de zonas públicas’.

De paseo vespertino con la Hostia por el parque, me topé con muchas parejas ahí sentadas, disfrutando de la placentera Ciudad de México. Muchas sí, en efecto, estaban echando novio; otras tantas, la minoría, esperando la hora de volver a casa y mientras, conversando con el prójimo en turno.

Se me ocurrió acercarme discretamente a cada una de las parejas con el pretexto de que el perro ‘por ahí quiere husmear’ para ver si sacaba alguna conversación interesante, debido a la absoluta incomodidad que esto implica, sólo me acercaba por breves instantes a ver si entendía de lo que estaban hablando; éstos fueron los resultados:

Una pareja (mujer-mujer) de aprox 15 años:
-…la amiga de mi hermana.
-¿y qué le dijo?
-Pues el Charro le dijo a ella: vamos a andar pero que no se entere fulanita (imposible oír el nombre) ni tampoco mi hermana…
-¡Pero qué tonto! ¿Cómo no se van a enterar?
-Pues según el Charro sí pueden andar pero a escondidas, por lo menos orita

Una pareja (hombre-mujer) de aprox. 30 años:
-Tenía todo el cordón que quería, pero dijo que nomás tenía morado…
-¿O sea que si quieres otro aventón ya te la pelaste?
-No, pérate… me dijo que lo consentía pero hasta la próxima semana, que para este fin no iba a tener ninguna chanza
(NUNCA SUPE DE QUÉ HABLABAN, DE HECHO, SE ME HACE QUE LO POCO QUE ESCUCHÉ, LO ESCUCHÉ MAL).

Una pareja (hombre-mujer) de aprox. 20 años:
-… y ella se metió al salón y me dijo que me fuera… pero gritó bien fuerte.
-…
-y además me dijo que si nos veía juntos nos venían a romper la madre…
-…

Una pareja (hombre-hombre) de aprox. 40 y 50 años:
-… y allá por San Agustín pusieron todo lleno de luces.
- ¿Y para cuándo te regresas?
-No, pues no tengo fecha, ahora hasta que terminemos con el proyecto del centro acá, pero sabrá Dios cuándo sea eso…
-¿Y encontraron el material?
-No, supuestamente lo siguen buscando…

Una pareja (hombre-hombre) de aprox. 30 y 60 años:
-…el grande le cuesta 85.
-¿Éste?
-No, aquel… este le cuesta 100.
-¿Y este de acá?
-Ese le vale 35.
-¿Son de resina?
-Sí, es que la resina es mucho más… más… este… maldeable… así quedan más bonitos.

Una pareja (mujer-mujer) de aprox. 50 años:
-¿Dónde las compraste?
-Acá atrás en la paletería… ¿están buenas no?
-Sí…
-… Mjm…

Una pareja (hombre-mujer) de aprox. 30 y 40 años:
-¿Te acuerdas? (le enseñó algo en la palma de la mano)
-Jaja pues sí…
-Pues entonces te van a tocar más cosquillas… (risas, muchas risas)
-No, pérate…
-Te dije ¿si o no?
-Ya Ramón… que me voy a desquitar…
-¡Na! (más cosquillas)
-(risas, más risas todavía) ¡QUE YAAA!

Una pareja (mujer-mujer) de aprox. 15 años:
-Y este chismoso.. ¿qué estará haciendo?
-Se me hace que está escuchando todo lo que decimos los que andamos por aquí…
-¿¡Crees!?
-Pues sí, mira nomás como se hace que está paseando al perro pero trae la oreja bien paradita…
-Pos eso sí…
(SALÍ HUYENDO)

Ya de regresó, lo intenté una última vez sobre la calle:

Una pareja (hombre-mujer) de aprox. 25 años dentro de un automóvil con las ventanillas cerradas:
-…
-…
(IMPOSIBLE ESCUCHAR ALGO)

Letreros

Estrenamos categoría: OBTURADOR.

 

Tango.

 

 

Parque Jurásico.

 

 

sevendenatrasadas

 

 

Potterland.

 

 

Frijol.

 

 

¡Aguas!

 

 

Abbey Road.

 

 

Remedios.

 

 

Knockin’ on Heaven’s Door.

 

 

Parada obligada.

 

;)

Ni tanto que queme al santo…

gatito

 

Cinco pequeñas historias que, por separado, parecen carecer de importancia; pero en conjunto logran sazonar la deliciosa cotidianidad:

1. Salimos mi madre y yo en la tarde hacia Tepoztlán a recoger unas cosas. A mitad del camino, vimos que unas niñas estaban pidiendo aventón. -Oríllate jefa, yo nunca he dado aventón- le dije. Mi madre se orilló unos 5 metros adelante del grupo de niñas, en ese momento otro automóvil hizo lo mismo. Unas cuantas se fueron en el automóvil de atrás y cuatro se vinieron al nuestro. -¿A dónde van?- nos preguntó una de ellas… -A Tepoz- le respondí. -¿Nos dejan en la caseta? Nosotras vamos a Cuautla…- Y se subieron. En el camino nos iban contando que son estudiantes de secundaria que fueron a México a hacer unos trámites para la escuela. Tres de ellas eran de Jojutla y una de Guerrero. Yo les comenté que tenía una amiga también de Jojutla, que el apellido de la familia era tal. Con gesto desconcertado, me respondieron: -Jojutla es muy grande, no todos se conocen-. -¿Quién lo hubiera pensado?- dije para mis adentros… yo no conozco el mencionado pueblo pero me lo imagino muy pequeño y con todos sus habitantes muy bien contaditos. Pues nada, al final las niñas se bajaron en la caseta de Cuautla agradeciendo el aventón y nosotros seguimos con nuestro camino rumbo al Tepozteco.

2. Casi cada mes vienen a fumigar la casa. Se meten titipuchal de arañas y alacranes por cualquier rincón y pues, como hay una perrita jodona y un bebé que de vez en vez nos visita, hay que fumigar seguido. Cierto fumigador ya ha repetido su ruta aquí, aunque casi siempre varían… pero el joven en cuestión se llama Gerardo. Pues bien, la primera vez que me tocó estar aquí le pregunté a Gerardo si la sustancia venenosa no era dañina para la Hostia, me dijo que no… “sólo ataca a animales de sangre fría, insectos”. Les aclaro que Gerardo es un muy formal, humilde, pero habla mejor que el jefe delegacional, se los apuesto. Pues bien, ya ha venido a fumigar el mismo Gerry en dos ocasiones más. La segunda, no recordaba qué me había dicho, así que le volví a preguntar: “¿No le hace daño a la perrita?” “No, para nada señor, es una sustancia química que sólo afecta a los animales de sangre fría, insectos vaya”. Y fue entonces cuando recordé que ya le había preguntado eso mismo una ocasión anterior. Llegó Gerardo por tercera vez a hacer su chamba… y ya nomás de cotorreo me dije -le voy a volver a preguntar a ver qué hace-: “Gerry, ¿no le hace nada el veneno a mi perra verdad?” “No, no… es una sustancia que preparan con químicos que sólo afectan a animales de sangre fría, lo que se conoce como insectos”. Si no mal recuerdo, mañana toca fumigación… espero que venga él mismo y entonces sí: Oye Gerry, una pregunta…

3. Veníamos Hostia y yo conduciendo cerca de las 00hrs un miércoles (ya era jueves) en Periférico y Calzada de Tlalpan. Y justo en el cruce, noté que había mucha gente esperando el transporte público. No sé si habían salido de algún concierto por ahí cerca o si eran chavos emos que andaban de cábulas. Pero en verdad había muchos por ahí dando el rol. Me intrigó tanto que estuve tentado a orillarme, bajar la ventanilla y dirigirme a uno de ellos: “Disculpe buen hombre, ¿por qué tanto tumulto en el cruce? ¿De dónde diantres vienen o a dónde trastos van?”. Justo cuando estaba reduciendo la velocidad para hacer lo que tenía en mente, un luz de sirena se encendió y un altavoz me dijo: “Avanzando, avanzando que se hace más tránsito…” Me quedé con la pinche duda.

4. Esa misma noche, en cuanto llegamos a casa, le abrí el jardín a la Hostia pa’ que se echara una firmita antes de dormir. Últimamente se pasea un gato por los jardines que hace que Hostia se ponga en exceso inquieta y ladre mucho, pero mucho en verdad. Yo he visto al gato en dos o tres ocasiones: una en el jardín tomando el sol tranquilo, otra en la noche entrando a la cocina por un poco de alimento para perro y una tercera nomás de paso, saludando cordialmente, claro está. De ahí en fuera nomás Hostia lo ve o lo escucha, y el ladrido es muy particular cada que el gato se aparece, es por eso que supongo que se debe al felino en cuestión. El chiste es que ya van varias ocasiones que Hostia le ladra a la pared pero ¡no hay nada!. Yo sigo suponiendo que es el gato, porque a mi eso de los fantasmas como que no… a menos, que sea un felino camuflajeado de hojas de árbol y color pared, que eso sí puede ser. ¿O será un conejo con podadora? En fin, sólo mi amada Hostia Clementina sabrá qué la pone tan bulliciosa. ¿Alguna sugerencia para ponerle nombre al gatito?

5. Desde aquí te brinco…

Casta de campeones

TODO

 

“De no estar tú, demasiado grande sería el bosque.”
-K. Issa-

Escuchaba el otro día que todos estamos aquí por mera cuestión de azar. Aunque no muchos creamos en el destino, sí hay una gran aportación de su parte para lograr nuestra existencia. Decía el científico en cuestión, que un sólo espermatozoide logró vencer a millones para lograr fecundar el óvulo de nuestra progenitora. Evidentemente, si hubiera sido otro espermatozoide, incluso de la misma eyaculación, el que estaría escribiendo esto sería otro, no yo.

Y así sucede todo el tiempo a lo largo de nuestros contados días. Todos tenemos el mismo destino: la muerte. Para muchos, la muerte es sinónimo de celebración, porque es estar en algún lugar mejor después de haber llevado una vida llena de regocijo (por cierto, ese es mi concepto de vida: placer). Sin embargo, siempre hay excepciones que todos conocemos, aunque muchos tengan la suerte de no haberla sentido cerca: cuando alguien muere antes de tiempo, antes de haber logrado vivir plenamente, antes de haber olido el horizonte, de haber sentido el calor del Sol, de haber escuchado el mar, antes de haber visto jugar al Barça, entre tantas y tantas cosas. Pero, a fin de cuentas, y como nuestras abuelas nos han enseñado, por algo pasan las cosas. No se trata de hacer aquí un listado sentimental de eventos que se han llevado a cabo para el beneficio futuro de algunos de nosotros, no. El punto es reconocer y aceptar lo que ya ha sucedido, agradecerlo y continuar con lo nuestro. En palabras de Gabriel García Márquez: “hay que hacer confianza y olvidarlo… y seguir pa’lante”.

Ahora bien, todo esto es para llegar a reconocer cuando alguien logró salir adelante, después de muchos obstáculos ajenos a su propio entender, después de muchos sacrificios y por supuesto, después de estar marcado por el entorno, por el amor mismo. Ahora me vino a la mente el célebre y famoso niño ‘que sobrevivió’: Harry Potter. Yo sé que la historia de Harry no es más que un cuento para niños -de la cual por cierto, me he declarado incuestionable fan- pero es precisamente a lo que quiero llegar: los niños.

Para Harry era imposible defenderse ante El-que-no-debe-ser-nombrado por obvias razones, era sólo un bebé. Pero aquí entra la unión entre la familia y el amor; que le dejó una marca en la piel que incluso, lo siguió defendiendo aún avanzados los años. Su familia dio la vida por él en el nombre del amor. Sé que parece muy cursi, pero lo siento lectores, es la verdad.

Así pues, yo me sé la historia de un niño y una familia que lo han entregado TODO y que han sacrificado TODO, y para nuestra repetida fortuna siguen aquí, de pie y con más ganas de vivir que nunca. Una familia que, me cae que no porque sea la mía, pero se merecen TODO.

Ahora parecería atinado narrar su historia completa pero no me atrevo a hacerlo. A ellos alguna vez se los dije: “he de reconocer que tengo los huevos muy chiquitos, que me cuesta mucho trabajo hablar de alguien que me ha enseñado a crecer tanto y crecer es lo que más trabajo me ha costado de vivir”. Y hoy les vuelvo a decir que las estrellas se alinearon para mí, el día que su camino se cruzó con el mío. Y no es otra mi intención más que de rendir tributo a la familia que me hace sentir cada día más orgulloso. Una familia que me ha dado el ejemplo siempre y confío en que seguirán haciéndolo como hasta ahora.

Santino: ésta va por ti y por tus padres.

Frases

Bla Bla Bla...

Este es un borrador que tenía guardado de atrás tiempo… No lo había publicado porque me parecía un tanto insípido, vacuo. Sin embargo, estoy seguro que podrán aportar más frases pa’ que la cosa se ponga jocosa…

-El amor es un pedo en el corazón.

-Enfermo que come y mea, el diablo que se lo crea.

-Si dos se quieren, con uno que coma basta

-A cada capillita le llega su fiestecita.

-¡Ay Farito, ni que fueras Luquistráy!

-El que con atole se quema, hasta al jocoque le sopla

-Si naciste pa’ martillo del cielo te caen los clavos.

-Todo se andará si la varita no se rompe.

-Más mueve un par de tetas que un chinguero de carretas.

-Cuando se trate de tú o ellos, manda flores.

-De no estar tú, demasiado grande sería el bosque.

- .sèver la :it nis oy yotse ìsA

-Y me gustas por borracho…

-”El camino subía y bajaba. Sube o baja según se va o se viene. Para el que va, sube; para el que viene, baja.”

-Lo que no se da se pierde.

-No hay muerto que falte ni vivo que sobre.

-”Estoy segura que no es que se parece sino que es el mismo a quien se parece.”

-Se sufre pero se aprende.

-Atásquense ora que hay lodo.

-No le hace que nazcan chatos, nomás que respiren bien.

-De ti me gusta una cosa sin que me cueste trabajo: de la barriga pa’ arriba y de la cintura pa’ abajo.

-No es que tenga miedo a morirme, solo que no quiero estar ahí cuando suceda.

-La ociosidad es la madre de todos los vicios… y como madre hay que respetarla.

-De mucho trabajar no se muere nadie… pero ¿pa’ que se arriesga uno?

-De cada diez personas que miran la televisión, cinco son la mitad.

-De una cosa están seguros los muertos… que es mejor estar vivos.

-Existe sólo una diferencia entre un hombre loco y yo: yo no estoy loco.

-El que ríe al último, no entendió el chiste.

-Es sabio no esperar demasiado de los demás.

-La vida es como una paleta helada: chupes o no chupes se acaba.

1286

Híjole… a ver si este arranque es el bueno. Ayúdenme a ayudarme ¡JA!

*Película de la semana: Inglourious Basterds de Quentin Tarantino
*Canción de la semana: Mi muñequita sintética de El Haragán.

¡Claro! No quiero dejar para mañana lo que puedo publicar hoy… ¡También regresó el semanal!

*Película de la semana: Promises de B.Z. Goldberg y Justine Shapiro.

*Canción de la semana: Mi Matamoros Querido de Rigo Tovar (por aquello de haberte extrañado).

¿Y las de ustedes?

;)

¡Ten tu cambio!

leyendo

Sí, la imagen nos remonta a la publicidad de una famosa librería que lleva por nombre el apellido de un honorable pensador y político indio.

Pero a lo nuestro: me quedé pensando, porque estaba revisando mis posts viejos y noté cierta agresividad porque la gente no escribía comentarios suficientes para llenar la pantalla (y mi ego). Y, aunque ya no estoy totalmente de acuerdo con aquel pensamiento en contra de mis lectores, sí creo en algo: los buenos blogs, no los hacen los talentosos bloggeros (aunque sí se necesita mucha creatividad), los hacen los buenos lectores. Porque para ellos son los blogs, para los lectores es que habemos unos cuantos que seguimos en la intentona de hacer de este espacio algo atractivo, fuera de lo cotidiano, queremos hacer de este espacio nuestro espacio (en todo el sentido de las palabras).

Antes de continuar, yo les pido una sincera disculpa por haberme ausentado tanto tiempo. Muchos(as) fans me reclamaron, me incitaron y me han inspirado a seguir con este, nuestro espacio.

Por eso, he aquí un pequeño empujón para aquellos que también han abandonado este humilde pasatiempo: el de escribir para ustedes, para nosotros.

1. Mi querido amigo Hugo, que con su Cambalache Cerebral en verdad se ha quedado sin palabras (no es mentira, él mismo lo acepta). Nuestro bloggero en común no ha escrito nada desde el 11 de Marzo. (Ya lo sé, él sustituye la C y la Q por la K, pero neta que hay muy buenas recomendaciones en su blog).

2.Elia, mi Elia, mi eterna Elia. Tanta dulzura en sus letras; porque aunque esté pasando por un trance de locura, lo redacta bonito. Si no me creen chequen su espacio: De chile, dulce y manteca. Yo sé bien que ahorita tiene la mente en otro lado y quizá por eso se lo perdono un poco. Pero Elia: no nos abandones, queremos saber más y más de todo… como en botica. (Ella lo dejó desde Enero 12) :(

3. He aquí el ejemplo de alguien tan intermitente como todos y como ninguno: La Rifa del Tigre. Nuestro Millet ha dejado pasar varias jornadas sin siquiera brindarnos una letrita perdida… aunque tiene la manía de siempre volver. Digamos que es como el paso del elefante: lento, pero aplastante. Su última entrada la hizo el 15 de agosto.

4. Un blog que yo calificaría más visual que otra cosa es el de Ale. Pero seamos sinceros Ale, a veces te pasas décadas sin mandarnos un dibujito… tanto talento y nosotros tan sedientos. Alejandra lo último que hizo fue el 5 de agosto en: No me vuelvo a enamorar. A ella la respeto demasiado, digamos que nos conectamos a través de muchos comentarios.

5. “Adiós mi chaparrita, no llores por tu Pancho, que si se va del rancho muy pronto volverá…” Ojalá que Fito no nos deje más tiempo colgados en el rancho. ¡Vamos carnal! La distancia debería unirnos, hagámoslo por este medio. Pancho no llores tú ha estado sin novedades desde el 8 de junio… ¡ay qué caray!

6. Güerita color de llanta… Éste hermanito nos metió un susto al haber abandonado su Relleno Sanatorio por casi cuatro meses. Aunque en agosto volvió, ¡no queremos que suceda lo mismo otra vez! Werever: es verdaderamente admirable cómo sacas las letras antes de que se fermenten…

Y por último, les presento uno nuevo:

7. Mi gran amigo Andrés, que sigue en Canadá (y tampoco fue para echarme un pinche telefonazo cuando vino a México) abrió su propio espacio para seducirnos con su obra. En verdad, yo admiro a este muy querido amigo mío. Pero juzguen ustedes mismos en : Andres’ Art Stuff. No se pueden quedar sin conocerlo.

En fin, ¿qué opinan? ¿tengo o no tengo razón? Hagamos una cosa, échenle un ojo a todos y pues… lo discutimos con comentarios en este y los demás blogs en cuestión.

                                                             ;)

(Mi querido hermano Peito casi me obligó a crear una categoría para estas historias, estrenándose hoy por cierto)

Últimamente me ha tocado viajar en taxi. Y en efecto, se han presentado varias historias dentro de este particular transporte… Sobresalen dos.

Historia #1: Los  recios viajes de Gulliver.

Día: Jueves Hora: 11.30pm. Trayecto: Xochimilco – Centro de Tlalpan. Chofer: Hombre de pequeña estatura, moreno, 67 años (un día antes de su cumpleaños)

  • Gabo: Buenas…
  • Chofer: Buenas noches, joven. Tlalpan Centro ¿verdad? (Ya había dicho la dirección por ser taxi de sitio)
  • Gabo: Sí, por favor… ¿llevaba mucho esperando?
  • Chofer: No, acabo de llegar… ¿Ya a descansar?
  • G: Así es… ¿usté se queda toda la noche no?
  • C: Sí, pero mañana es día de descanso… no circula el coche y me tomo el día libre.
  • G: Y bien merecido, supongo.
  • C: Pos sí joven, además mañana me voy a festejar con la familia…
  • G: Déjeme adivinar… ¿es su cumpleaños?
  • C: ¡Ja! Le atinó a la primera… ¿pos qué comió?
  • G: Ya ve… tengo un don para atinarle a los cumpleaños, como que se le nota en la cara a la gente cuando se acerca la fecha. (Temo decirles que es mentira, alcancé a ver la fecha de nacimiento en el tarjetón)
  • C: Ahora sí me agarró en curva… (Yo me solté a reír discretamente porque justo estábamos en una curva, no sé si lo dijo a propósito o nomás coincidió)… Ya ni chingan estos, me cae… (un gatito atropellado)
  • G: ¿Quienes?
  • C: Pos los pinches culeros que manejan bien recio… ya se echaron al pobre animal…
  • G: Sí caray, y eso que esta calle es tranquila…
  • C: Además van en la pendeja, como si fuera domingo en la Alameda y fueran a pie. Y luego otros que salen de la fiesta, ni le miden al acelerador… aquí mismo, el otro día vi como un cuate se volaba los topes como si fueran clases en la secundaria; iba bien recio y ni se frenaba. Yo pensé “el primer tope, pos no lo vio…” pero no, así se aventó toda la calle. Y queriendo rebasar a huevo; yo me quedé atrás de él pa’ no pagar los platos rotos… total, yo no tengo prisa nunca. Luego me dice el pasaje “voy a tal lado pero llevo prisa”. Yo siempre les digo que yo no… que el que maneja soy yo, y si no les parece pos que tomen otro taxi ¿no?. Mire usté, ahorita porque no hay tráfico pues uno va sin pararse tanto, pero aún así no le puede pisar uno recio… ya ve cómo le fue al pobre gato. Y mire que las distancias han cambiado mucho; yo vivo allá en San Pedro Mártir y bajar a Xochimilco pues no me cuesta nada… pero luego llevar pasajes al aeropuerto o al Norte de la ciudad ¡sí está cabrón! Pos ya me la paso todo el día en el coche… y me gusta manejar ¿eh?, pero tampoco tanto.
  • G: No’mbre… con estos tráficos, la ciudad es imposible.
  • C: Y eso que uno va sentado, escuchando música o platicando con los usuarios… pero ¿a pie? Fíjese, una vez m’hija se me puso remala, y yo rezaba pa’ que sanara… y la vieron doctores y nada, no había avance. Entonces le hice el fiel juramento a la Virgen de irme caminando descalzo desde mi casa (San Pedro Mártir) hasta la Basílica ¡con mi hija en los brazos! Los primeros kilómetros pues ni una bronca… pero después, no’mbre ya no la ve uno venir… sí está canijo. Y luego la gente se para: “-¿a dónde va? – a la Basílica… -¿no quiere aventón, yo lo acerco? -No gracias, mejor camino.” Y no por desconfianza ¿eh? porque se ve gente de fe, pero una promesa es una promesa y a huevo la tenía que cumplir…
  • G: … (yo aún con los ojos muy abiertos, no logré decir palabra alguna, todavía)
  • C: ¿Y qué cree joven? Que lo logré. Y no nomás eso ¿eh? Me aventé desde el portón (dijo el nombre pero no me acuerdo) hasta dentro ¡de rodillas!. Y m’hija pos estaba chiquita, tenía como un año y medio cuando se me enfermó.
  • G: … Y… ¿Sí alcanzó a rezar o le cerraron? (fue lo único que se me ocurrió, lo juro)
  • C: ¡Jaja! Pos sí, ni me acuerdo a qué hora salí de mi casa ni a qué hora llegué allá, pero sí le recé a la Virgen, porque además me la curó (no sé por qué no me sorprendió ese comentario).
  • G: ¿Hace cuánto de eso?
  • C: Pos échele… mi hija ahora tiene 34 años y vive en Cancún. Allá tiene dos casas que ella se ha comprado solita. Ha trabajado recio, pero ya la está haciendo. Y porque la dejó el marido… un cabrón que se hizo alcohólico… Se fueron juntos porque él tenía una buena chamba, lo contrataban en los yates para amenizar las fiestas…
  • G: ¿Él es músico?
  • C: No, él toca el piano y la guitarra (¿?) y lo contrataban pa’ las fiestas en un yate… y no le pagaban mal, pero de fiesta en fiesta pues le empezó a gustar el chupe y lo terminaron corriendo. Y bueno, de ahí surgieron muchas broncas con mi hija, y ella le pidió el divorcio… y como ella tiene (hizo señal con la mano para decir ‘huevos’) pues este cabrón lueguito se lo dio, pa’ no meterse en broncas con ella. Porque salió brava m’hija ¿eh? Y ya ahorita está muy bien, trabaja mucho, eso sí… pero gana bien.
  • G: ¿Y no va ir a Cancún a verla?
  • C: Pos no todavía… estos cabrones de la Secretaría de Transportes no me sueltan unos papeles, que dicen que todavía debo una lana… ya me falta poco, nomás 700 pesos más y ya termino ese trámite… pero es que son bien colgados y careros. Ahí me tiene yendo hasta Atzacoalco (No sé pero se oye lejos) desde San Pedro por un pinche trámite… Y que no lo reciben en otro lado, nomás allá. ¡Cabrones! Pudieran poner una oficina en el norte, en el centro y en el sur ¿no? Además por esas cosas hay más tráfico… porque la gente del sur tiene que ir hasta el norte de la ciudad por esos pinches trámites; si pusieran una oficina por acá pos no se hace tanto tráfico ¿no? cada quien me movería por sus lugares… Y además la gente que va en la pendeja… Pero ya, mañana no circulo y me voy con la familia. No quiero gastar mucho para ir a ver a m’hija a Cancún, que ya tiene mucho que no voy pa’llá, nomás me acuerdo que el mar es azúl, azúl; y la arena blanca, blanca…

(Ambos nos quedamos un rato en silencio, con la mirada perdida, como si estuviéramos contemplando aquel horizonte de aquellas playas lejanas)

  • G: Si puede pararse adelante de la camioneta blanca, por favor.
  • C: Claro que sí joven…
  • G: Pues muchas gracias y feliz cumpleaños.
  • C: Ándele joven, gracias a usté. Buenas noches.
  • G: Buenas…

Bajé del automóvil, saludé al poli en turno, entré a mi casa y me quedé pensando: ¿No habrá tenido que regresar a la Basílica para que ahora le sanaran los pies?…

(Dejemos pues, la segunda historia para otra ocasión)

 

Todos somos Marcos parte II

(Para poder regresar, primero hay que irse ¿no? Pues aquí me tienen, con la firme no-promesa para con ustedes de quedarme… como el Rock&Roll.)

 

¡Ya me regañaron!

Pero es inevitable y a veces necesario sacar las piedritas del zapato.  Y he aquí lo que el viento nunca se llevó…

Yo disfruto cuando escribo pensando en ti. Disfruto cuando escribo pensando en mi. Disfruto desayunar con jugo de naranja. Me gusta disfrutar una michelada en medio de la resaca. Me gustan los pies de mi chorreada. Me gusta contar chistes malos. Verdaderamente me gusta Lo que el viento se llevó. Me gustan los días nublados sin frío. Me gusta mucho manejar en carretera. Me fascina Roma y lo que significa para ti y para mi. Me gusta el olor de la lluvia. Me fascinan las fotografías en blanco y negro. Me gusta mi habitación con Marlond. Me gusta apuntar frases de películas en mi libreta negra. Me gusta pintar (aunque no sé). Me gustan mis aretes y mi cabeza rapada. Me gustan los besos en rincones inolvidables. Me gusta llegar a casa y platicar con mi madre. Me gustan mucho las cantinas (y lo que se hace en ellas). Me gusta leer. Me gustan los payasos. Me gustan mucho los perros. Me gusta la buena vida que se dan los piratas. Me gustar estar aquí cuando mi hermano viene a comer. Me gusta cenar fuera. Me gusta Tepoztlán (y todo lo que significa). Me gusta hartarte con mil y un besos. Me gustan tus axilas. Me gusta el “a mi nunca ni me ninguno nadie, porque yo ya” y los involucrados detrás de la frase. Me gusta mucho el romper de las olas en piedra y el desvanecer de la espuma en la arena. Me gusta fumar de madrugada. Me gustan las hamburguejas al vapor del Alets. Me gusta mucho estar enamorado de la persona indicada. Me gusta mucho que seas mi primera y última llamada del día. Me gusta el expresionismo abstracto. Me gusta el guión de la Güera. Me gustan mis pies desde que te gustan a ti. Me gusta que les guste a ustedes como escribo. Me gustan las palomas y las ballenas azules. Me gusta el Jack Daniel’s. “Me gusta el olor del napalm por la mañana.” Disfruto de mi condición de mandilón de vez en siempre. Me gusta creer que no tengo que morir para conocer el paraíso. Me gusta mucho mi nombre y mis apellidos. En verdad disfruto mucho cantarle a Hostia por las mañanas, cuando está modorra. Me gustan las endorfinas del amor. Me gusta el olor de las estaciones de gasolina (lástima que las gasolineras no son nada agraciadas). Me en-lo-que-cen las fotos de Santiago Egea Juárez. Me gusta ir al gimnasio y tener dolor muscular toda la semana. Me gusta releer los sueños apuntados en mi libreta negra. Me gustó la última entrega de Harry Potter. Me gusta estar bronceado. Me gustan un chingo las pulseras de mis tobillos. Me encanta el golpeteo de la cola de Hostia sobre mi cama cuando regreso por la noche. 

Me gusta brindar por seguir queriéndote toda la vida. Me gusta probar el efecto de resucitar.

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